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POR QUÉ SIGUEN ENGAÑANDO

POR QUÉ SIGUEN ENGAÑANDO

 

Los propietarios de parcelas (mal llamados parcelistas) se sienten discriminados sin razón. ¿POR QUÉ?  

La Administración por largo tiempo ha mirado hacia otro lado mientras estas personas, porque son PERSONAS, construían sus vidas en las tierras que LEGALMENTE compraron. La supuesta ilegalidad, hoy delito, se permitía alegremente a cambio de generosas multas que engordaban las arcas municipales, autonómicas y nacionales y mermaban la capacidad económica de los propietarios.

Se les está tratando como a delincuentes indeseables, culpables de la degradación de una ciudad, cuando la realidad es que son víctimas del sistema en toda la extensión de la palabra. La degradación de la ciudad está asentada en el actual equipo de gobierno municipal (vigente hasta el próximo 22 de mayo por desgracia) que ha mirado hacia otro lado a cambio de votos y de dinero sin intención de regular este derecho legítimo consistente en tener una vivienda digna, tal y como está reconocido en nuestra Constitución. Hemos de señalar además que en numerosas ocasiones estos propietarios de parcelas han conseguido conservar una forma de vida natural y ecológica que sin ellos es seguro que ya casi no existiría en nuestra ciudad (cria de pequeños animales, siembra de especies autóctonas, realización de pequeños huertos, repoblamiento de árboles, etc.)

El parcelista es el Caballo de Troya en período de elecciones para algunos , sobretodo para el PSOE. Estos personajes socialistas degradan la imagen de estos propietarios legítimos de terrenos en tiempo preelectoral intentando mermar a su contrario pero sin embargo, pasadas las votaciones, se alían con ellos contrariamente a lo prometido (no habrá pactos con IU) en el gobierno municipal para negar el poder a los que verdaderamente han sido elegidos por  mayoría por el pueblo cordobés como representantes políticos en su Ayuntamiento.

El propietario de una parcela compra su terreno legalmente soportando la imposición correspondiente  de impuestos. Paga al notario, paga al registro, paga a Hacienda…. Igual que el  comprador de cualquier otra propiedad del casco urbano. La presión fiscal es evidente y no hay nada más que ver los recibos que por contribución URBANA se están cobrando.

Los medios de comunicación cordobeses, fieles al gobierno municipal actual, no airean las irregularidades reales que la Administración viene cometiendo con estos propietarios. No se habla de las multas millonarias abonadas por los ciudadanos, no se habla del IBI URBANO revisado recientemente y penalizado con atrasos que se pagan en la mayoría de propiedades asimilados al de cualquier construcción céntrica, etc… En todo momento la Administración  ha permitido al propietario de una parcela tanto la adquisición legal de la misma como la construcción de viviendas a cambio de impuestos , de multas y de votos.

Los servicios que se instalaron en estas viviendas (luz, agua, teléfono, recogida de basuras) han sido en su mayoría costeadas por los propietarios  de las parcelas con las autorizaciones expresas de la Administración, soportando en todo caso desembolsos millonarios en infraestructura y pagando fielmente recibos de igual cuantía a la abonada por cualquier piso o casa urbanos SIN TENER UNA CORRESPONDENCIA ASIMILADA EN LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO (deficiencias del servicio telefónico, falta de una eficiente gestión de recogida de basuras, caidas de tensión eléctrica…).

¿Por qué no se muestran  ante la opinión pública los ingresos que las parcelas han generado para beneficio de toda la población cordobesa, los que siguen generando y los que está previsto que generen, a cambio de muy poca o casi nula inversión en sus zonas? El Ayuntamiento lleva dilatando en el tiempo su actuación en vías municipales de comunicación, arroyos, servicios públicos, etc. que beneficiarían a todos los contribuyentes por derecho propio incluidos a los asentados con su consentimiento en estos lugares. Me refiero concretamente a carreteras como las del Higuerón, el Cortijo del Alcaide, zonas de Alcolea, Trassierra, etc…  Realmente quienes están mejorando estos lugares son precisamente los propietarios de las parcelas.

Por  último, tocaré de pasada los planes de legalización iniciados hace ya diez años y que en la mayoría de las zonas y debido a la incompetencia de la Administración, de sus empleados, presentan una serie de deficiencias técnicas o económicas que tendrían que haber sido convenientemente  resueltas por la Gerencia de Urbanismo y acompañantes. Lo que realmente ocurre es que  es fácil tratar de echar sobre los propietarios la enorme carga de todo aquello que como infraestructura se les ha ido ocurriendo a estos iluminados, exigiendo  a los propietarios y engañándoles paralelamente sobre las condiciones, los precios estimados y los resultados.

Las legalizaciones se pueden llevar a cabo pero actuando de una manera racional y buscando las soluciones reales. ¿Dónde están las famosas comisiones de seguimiento que se iban a crear?¿Por qué no se tratan estos temas con los vecinos afectados por cada zona, facilitándoles un asiento en cada una de las mesas de trabajo?¿No les interesa acabar con los problemas y que todo se llegue a normalizar? Para esto, señores, han de contar con la presencia directa e implicada de los afectados, de los propietarios de parcelas de cada zona a tratar. NO NOS PUEDEN IGNORAR EN LA TOMA DE DECISIONES.

La incompetencia y el engaño están instaurados en los actuales sillones de nuestro Ayuntamiento y mientras no exijamos cuentas y que nos demuestren las cosas no podremos limpiar ese ilustre Consistorio de incompetentes y mentirosos. Ya está bien de negar al propietario de una parcela sus derechos, de vilipendiarlo públicamente a interés propio del político, de engañarlo con falsas legalizaciones masivas, etc.

Reflexionemos un poquito sobre todas estas cuestiones y decidamos dar un cambio de rumbo. Animo desde aquí a todos los propietarios de parcelas a unirse para defender su dignidad y sus viviendas. No olvidemos nunca que media cordoba está en las parcelas: los propietarios, sus familiares y los amigos que los visitan.

PROVOQUEMOS YA EL CAMBIO. SEAMOS JUSTOS CON NOSOTROS MISMOS. EXIJAMOS TENER REPRESENTACIÓN DIRECTA Y CONSTANTE.

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